sábado, 9 de noviembre de 2013

Grandes expectativas para el sector turístico regional: incrementa un 300% el número de visitantes armenios en la Región de Murcia.

El departamento de estadísticas creativas de la muy ilustre Consejería de pseudo turismo y paracultura  de la Región de Murcia nos regala regularmente  con noticias esperanzadoras de este tenor. Frente a los pésimos datos que ofrecen los cenizos de siempre y pese a la dificultad de hallar hosteleros, restauradores y demás profesionales del sector que manifiesten el menor atisbo de optimismo, la consejería del ramo sigue ufana en su eficiente gestión y no permite que la realidad le arruine el regular goteo de bonitas y alentadoras pseudo informaciones. Ciertamente el año anterior se perdió un armenio por Bullas y este año han llegado tres a Cartagena a bordo de un mercante ruso con bandera liberiana. 300% de incremento en este importante mercado para el turismo regional. También parece que se doblo el número de kazajos con bigote, sobrepeso y pantalón de cuadros que visitaron Cabo de Palos. Otro dato sorprendente es que se alcanzó una ocupación del 90% en los establecimientos de turismo rural del Noroeste en Octubre. ¿Pero cómo, si viene menos gente y han cerrado la mayoría? Fácil, si había 30 casas rurales los años anteriores y cerraron 25 por falta de clientes, las cinco que quedan casi llenan. Lo importante no es hablar de la ruina para 25 familias, la gran noticia es que mejoramos los índices de ocupación. Estos tipos son geniales, estamos en buenas manos. En cualquier caso lo que siempre tendremos garantizado, gracias al tesón de nuestros ilustres políticos en materia de cultura y turismo, es ilusionantes noticias de este género. Lógicamente, sostener tal ilusión nos cuesta un riñón a los todos, pero ¿ acaso tiene precio la esperanza de tantos murcianos? No olvidemos que ésta es una virtud teologal.

jueves, 7 de noviembre de 2013

La rebelión de los pasos I




Un nuevo fantasma recorre la Región: es el fantasma del senderismo. No, no estamos parafraseando el viejo manifiesto de Carlos Marx, hablamos de un nuevo fenómeno que paso a paso, de forma silenciosa, amenaza con minar los cimientos de nuestro modelo social y económico. Como una mancha de aceite se extiende y recorre caminos, valles, ramblas y montañas murcianas. No hay paraje que se les resista, son los senderistas: una inminente amenaza para centros comerciales, agencias de viajes, restauradores, hosteleros, publicistas, medios de comunicación, marcas deportivas, star system, etc. Ellos y no Zapatero, los bancos, especuladores o políticos derrochadores empiezan a ser identificados como los causantes de la pertinaz crisis económica que se ceba con la Región y con el pais.

Por las ramblas del Cañar y el Valdelentisco, siguiendo la ruta de antiguas romerías a santuarios marianos; por la Ermita de la Encarnación en tierras de Caravaca, recuperando ancestrales peregrinaciones que se remontan a druidas celtas e íberos; por el Carche y el Monte de las Cenizas, por Carrascoy y el valle del río Chicamo, por todos sitios parece haberse desatado esta nociva costumbre hasta alcanzar proporciones de verdadera epidemia.

¿Y cómo empezó todo? Pocos podrían responder a ciencia cierta. El inicio de tales prácticas se pierde en las nebulosas del camino. Aunque comienzan a difundirse diversos mitos fundacionales. En uno de ellos se rumorea que hace años, Pencho Meseguer, natural de Pliego, un buen día tras finalizar sus quehaceres en el huerto y atribulado como se hallaba el buen paisano tras una acalorada discusión doméstica con la Chacha Mariana, tuvo a bien echar a andar hacia la Fuente de la Portuguesa. A su vuelta se vio al hombre relajado, e incluso se atisbaba cierto aire socarrón en su mirada. Adquirió Pencho el hábito de repetirlo, llegando a Casas Nuevas y hasta Malvariche. Al tiempo empezaron a acompañarle otros paisanos y todos hallaron en la nueva afición: solaz, contento, compañía y demás buenas sensaciones. No dejan de ser vagas suposiciones. Lo que sí es cierto es que, sin haber aparentemente relación directa entre ellos, diversos grupos de caminantes armados de bota y bastón dieron en hacer lo propio en distintos parajes de la antaño denominada Cora de Teodomiro, también conocida por la Coponia (comarca del sureste español cuyos imprecisos confines quedan vagamente delimitados geográfica y culturalmente por la isoglosa lingüística que traza la expresión ¡Acho, copón! y por el atávico hábito gastronómico de las pelotas de pava y embutido el día de navidad).

Lo cierto y verdad es que la rebelión senderista parece imparable y las partes afectadas: gobierno regional, fuerzas vivas de la economía, los negocios y medios de comunicación empiezan a diseñar estrategias para combatir lo que de no hacerlo acabará por socavar los mismos cimientos del sistema.

Fueron los responsables de los nuevos macrocentros comerciales de Murcia, los primeros en dar la voz de alarma al apreciar un notable descenso en la tradicional afluencia dominical a los mismos. ¿Para qué demonios se habían invertido aquellas ingentes sumas en construir estas modernas catedrales del consumo si a la gente le daba por tirarse el domingo al monte?
Siguieron los bares de noche y restaurantes, quienes acusaron una sustancial merma en sus ganancias las vísperas de festivos. Las cenas pantagruélicas y las copas de los sábados noche parecen inconciliables con madrugar la mañana siguiente. Estos nuevos subversivos ni siquiera paran en una venta a comer, ¡se llevan fiambreras y bocadillos!, y se los ventilan sobre un risco o a la sombra de una vieja encina. ¿Dónde se ha visto tamaña desfachatez?
Las agencias de viajes estallaron de indignación al no poder completar para el puente de la Constitución sus estupendos paquetes turísticos con todo incluido. ¡Se fueron a la Sierra de Grazalema, a un albergue juvenil! El colmo, si consideramos que en su mayoría se trata de bien granados señores de cuarenta y cincuenta. Encima aducían razones tan espurias como lo de turismo masificado y convencional.

Y luego están las televisiones, clubes de fútbol y los obispos. Increíbles retrasmisiones deportivas típicas de los domingos por la mañana: motociclismo, Fórmula 1, esquí, pierden audiencia a pasos agigantados ante la indiferencia de estas hordas senderistas que sacrifican misa, centro comercial, partido y restaurantes por ir al monte a caminar. Si esto sigue así el chiringuito se nos viene abajo, se lamentan los afectados. ¡No gastan en nada los jodíos! Los bastones no parecen caducar ni estar sujetos a la noble práctica industrial llamada obsolescencia programada. Y unas buenas botas duran y duran, y duran.

También las farmacéuticas están a la greña. El imparable descenso en el consumo de ansiolíticos, antidepresivos, fármacos para el colesterol, etc., no se compensa con alguna que otra tendinitis u ocasional esguince.

Diversos sectores profesionales se hallan en el punto de mira. La organización médica colegial parece confusa, pues se ha sabido de facultativos que no sólo recomiendan el senderismo como fuente de salud, sino que ellos mismos lo practican. Algo parecido ocurre con ciertos sectores educativos a los que se acusa de desviar dinero público para la organización de sospechosas actividades extraescolares al aire libre. Sus promotores lo niegan y ocultan sus intenciones bajo el sofisma de lo que llaman educación medioambiental. No hace mucho la asociación de padres en un colegio público de Murcia, con toda seguridad contagiados por el virus senderista, puso reparos a la organización de un fin de semana de esquí subvencionado. ¿Qué necesidad había de crear en los niños esas caras aficiones a tan temprana edad? ¡Los obcecados progenitores osaron sugerir la organización de excursiones!

Incluso desde alguna Dirección General de la Comunidad Autónoma se llegó a publicar rutas de senderismo. Un portavoz del Gobierno Regional, presionado por la patronal, salió recientemente al paso de estas noticias manifestando que nunca han alentado en el pasado, ni lo harán en el futuro, las actividades senderistas, tan nefastas para la economía regional. Es más ya se trabaja en el diseño de políticas eficaces a fin de atajar el perjuicio que ocasionan tamaños dislates.

Por su parte, responsables de la Consejería de Cultura y Turismo alertan del daño que supone para la imagen de marca de la Región. Tras años de esfuerzos en el fomento de un turismo de calidad, a base de resorts, campos de golf, puertos deportivos, aeropuerto en Corvera, Paramount, Murcia no-typical, etc, llegan estos caminantes de medio pelo a popularizar hábitos que no se ajustan a nuestro modelo de ocio deportivo. Los turistas y nuevos residentes foráneos quedan pasmados cuando los ven. Su actitud es un intolerable desafío a un sistema de ocio bien organizado y generador de riqueza para la Región. No compran entradas, no juegan al golf, no alquilan apartamentos en verano junto a los nuevos yatch club. Para más inri, cuando llegan de sus subversivas actividades dominicales aparcan frente a unos céntricos grandes almacenes, agitando desafiantes sus bastones y paseando sus embarradas botas y multicolores atavíos entre las gentes decentes que se aplican con ejemplar diligencia a lo que se supone que han de hacer los ciudadanos probos y adultos una tarde de domingo, que no es otra cosa que comprar y mirar escaparates.

Las federaciones deportivas de la región rechazan el considerar el senderismo como tal. No se compite, no se gana nada ni a nadie, no se generan derechos de retrasmisión en los medios, no se gasta en bonitas camisetas uniformadas. Todo en el senderismo semeja desorden y descontrol. A lo sumo el que antes llega ha de armarse de paciencia franciscana y esperar al último. Todo ello es incompatible con el fomento del espíritu deportivo y los nobles valores competitivos.
El responsable de Interior admite la gravedad del problema pero resalta la dificultad que supone controlar estos grupos y su contagiosa influencia en la ciudadanía. Las células senderistas no responden a una estructura orgánica jerarquizada. Sus relaciones son fluidas y no atienden a los patrones de las organizaciones subversivas clásicas. Se sirven de internet y las nuevas tecnologías para mantener contactos y dar publicidad de sus actividades, incluso organizan foros y blogs. Pero todo ello de forma poco estructurada, lo que hace imposible su control. Sus líderes no se comportan como tales, rechazan el ejercicio de la autoridad y de los atributos del mando. Cualquier senderista que conozca una buena ruta, lanza la idea y se tira al monte, otros lo siguen y a su vez lideran nuevas excursiones con conocidos y amigos. Las rutas se comparten sin generar derecho de uso alguno ni pretender el menor protagonismo. Nadie parece reclamar derechos de propiedad de ideas o senderos, en abierto desafío a los fundamentos de la sociedad y la economía de mercado que sustenta nuestro modo de vida. Los caminantes se juntan y comparten los gastos del autobús, no hay más negocio. A partir de ahí, todos a caminar siguiendo al guía, quien ostenta a lo sumo una cierta autoridad moral sobre el sendero.

Comentan que uno de los grupos más activos y por ende más potencialmente dañinos es el formado en torno a un cabecilla que responde al alias de José Antonio y es natural de Torreagüera, la tierra del otrora peligroso y subversivo caudillo: Antonete Gálvez, quien allá por el siglo XIX desató aquella atrabiliaria revolución cantonal, haciéndose fuerte en el Miravete y por tierras de Cartagena. Este nuevo caudillo de Torreagüera no responde al perfil convencional de un líder: semeja menudo aunque fibroso, de maneras suaves aunque no afectadas, dialogante a la par que porfiado. Nunca vocifera ni amenaza, pero su paso es firme y perseverante. Un subversivo, en definitiva, de la peor jaez, que bajo una fingida piel de cordero ha reunido a su alrededor una cuantiosa mesnada donde abundan auténticos fanáticos del camino. Sorprende la inusitada fidelidad que le muestran sus secuaces. Nadie ha osado delatar su paradero, ni tras someterlos a refinadas torturas consistentes en interminables horas de visualización del canal de televisión regional. Es más, este sujeto se muestra ubicuo como pocos, armado de GPS anda siempre en constante movimiento por las sierras de la Región, que conoce como nadie. Atraparlo se antoja una quimera para las fuerzas de Seguridad.

Elementos afectos a este grupo ensalzan, en un alarde de fanatizado proselitismo, las supuestas bondades de estas prácticas: salud, forma física, amistad y compañía. Además está el conocimiento del medio, condición previa para valorar nuestro patrimonio natural, arqueológico, etnológico y cultural: tradiciones, artesanía, gastronomía. Hay quienes afirman que el senderismo les ha servido para superar baches emocionales, de forma más eficaz que los psicólogos o el prozac. Hay quienes han encontrado amistades e incluso pareja. Incluso están los que declaran haber advertido una notable mejoría en su rendimiento erótico-festivo. Vienen del monte con remozados deseos, será por lo del verde, y cuando llegan a casa, ni encienden la tele, se aprestan raudos a sus íntimos devaneos.
La socióloga Pilar del Camino advierte además de otro fenómeno potencialmenente peligroso. Desde el pasado verano se viene observando en las playas de los parques naturales de Calblanque y Calnegre, así como en el Portús, la presencia de bañistas y caminantes que compartían libros y los dejaban en lugares de paso con el avieso propósito de que otros los leyeran. El riesgo estriba en que se crucen las dos aficiones con lo que aumentaría exponencialmente el riesgo que comportan para el uso del tiempo libre y el ocio. Imaginen las consecuencias nefastas que se ciernen sobre nuestro mundo. Que importantes sectores de la población usen horas y horas de su valioso tiempo libre en sólo leer y caminar nos aboca al desastre. ¿Qué haríamos con pistas de esquí, centros comerciales, palacios de deportes, cadenas de televisión, hoteles? ¿Convertirlos en salas de lectura y librerías? Ni eso, pues prefieren leer en el campo o en la intimidad de sus casas. Además el camino les ofrece una extraordinaria oportunidad para compartir inquietudes y lecturas. Nos enfrentamos pues a uno de los mayores desafíos que ha conocido la historia reciente de la civilización.

En este punto al menos guardamos un moderado optimismo, pues la extensión del hábito de la lectura y demás devaneos culturales parece controlado en Murcia gracias a la eficaz labor preventiva desarrollada durante años por la Administración regional.

No ocurre así con el problema de la bicicleta, de similares connotaciones y ya observado hace décadas en el norte de Europa. Si bien tardó el llegar a nuestras ciudades, parece volver a echar raíces en una tierra en la que su uso ya era tradicional entre los huertanos. Ciertos grupos están reivindicando su uso en la ciudad como alternativa al tráfico rodado. Imaginemos el caos que pueden provocar y las nefastas consecuencias para la industria automovilística y el sector energético. Recientemente el uso de la piragua en la costa se esta sumando a esta silenciosa rebelión en el uso no consumista del ocio para conformar un paisaje de futuro lleno de sombras.

Consultados expertos de los más prestigiosos centros de conocimiento del mundo, todos observan fenómenos similares por todo el planeta y expresan temores parecidos. Desde principios de los noventa han surgido peligrosos teóricos de la Crítica Política y Social quienes, bajo la etiqueta de Otro mundo es posible, alientan el potencial revolucionario de estas prácticas al tiempo que brindan una perversa coartada intelectual a estos movimientos subversivos. Es el caso de Charles Path, discípulo de Noam Chomsky en el MIT : «La naturaleza del poder es ubicua. Ya no hay Palacios de Invierno que tomar o Bastillas que asaltar. Las manifestaciones en la calle tienen escaso poder. Sólo cuando la gente deje de ir a los centros comerciales y usar las tarjetas de crédito, apague las televisiones y abandone los automóviles para descubrir formas más auténticas de relacionarse con los demás y de usar su ocio, no mediatizadas por el consumo o el interés, el alienante sistema que nos domina se vendrá abajo como un castillo de naipes». Es por ello que el senderismo, junto a la lectura, puede derivar en la nueva forma de desobediencia civil: una resistencia callada y silenciosa pero efectiva. Desde esta óptica entendemos que coger botas y bastón y tomar camino se convierte en un acto revolucionario, un arma poderosa cuyas consecuencias pueden resultar demoledoras. Sobre todo si, como parece, va acompañado de conversación, interés por las pequeñas cosas, lectura, bicicletas y piraguas, un coctail explosivo.

Seguiremos informando de la evolución del fenómeno en sucesivas entregas. De momento, manténganse alerta, enciendan el televisor y acudan solícitos a sus centros comerciales armados de sus tarjetas de crédito, hablen poco con los vecinos, engorden y consuman de la forma más insostenible que hallen, es el mejor antídoto ante la nefasta influencia de la epidemia senderista.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Viajes y garbeos literarios: Salvador de Bahía de la mano de los Capitanes de la Arena, Jorge Amado

Os invito a viajar a Salvador de Bahía años 30, con esta joya de la literatura brasileña y de la mano de su mejor guía espiritual, el escritor Jorge Amado.  Publicado hace 80 años,  es como la mayoría de grandes obras casi imposible hallarlo hoy en una librería al uso. Es ameno, emocionante, tierno y duro por momentos. Trata con honestidad el mundo de los niños de la calle. Personajes inocentes y descarnados, canallas, ladrones y solidarios en su desgracia. Su autor, perseguido por su publicación, fue durante años eterno candidato al nobel de literatura. Gracias a la web y a que ha expirado el ©,  podemos leerlo gratis en nuestro eBook previa descarga desde diversas páginas. Ahí dejo una. También podéis intentar leerlo en portugués. Yo lo hice y de la mano de Saramago, Chico Buarque, Jorge Amado y tantos otros maestros de la literatura brasileña, unidos a mornas , fados , bosanova y música pernambucana he conseguido defenderme en esta hermosa lengua. Tal vez sea este el mejor viaje o garbeo intelectual de los últimos años: descubrir una lengua, una literatura y un mundo tan vasto, intenso y a la vez cercano y desconocido para la mayoría de lectores españoles.

http://www.leerlibrosgratis.net/2013/07/capitanes-de-la-arena-de-jorge-amado_29.html

Por cierto que la nieta de Jorge Amado ha dirigido en 2012 una película basada en el libro y que lógicamente nadie de momento parece estrenar o distribuir en DVD en España.

jueves, 31 de octubre de 2013

La mesnada senderista murciana rebasa el Mojón e invade el Reino de Valencia

En abierto desafío a las fronteras pactadas en el Tratado de Torrellas de 1304, hordas senderistas murcianas, reclaman para sus pasos los antiguos territorios de la Cora de Tudmir.  Rebasaron el Mojón del reino cientos de radicales armados de bota y bastón en lo que se antoja un subversivo desafuero hacia acuerdos y tratados pasados. Ante la mirada impávida de bañistas y nuevos pobladores germánicos de esa raza de impostadas tonalidades que van del intenso rojo langostino al suave salmonete, y que ahora habitan las tierras desgajadas del antiguo Reino de Murcia. Como no se puede poner puertas al monte, ni a la playa, vemos a estos fanáticos del paso doblar el mojón y pasearse desafiantes frente a la Torre de la Horadada. La vieja torre vigía de inicios del XVI servía para atisbar la llegada de piratas berberiscos pero se muestra inoperante ante esta nueva amenaza o provocación que llega por tierra. Ni saeteros ni ballesteros, los lugareños armados de frescas y rubias cervecitas se refugiaron en los cercanos chiringuitos y permitieron que la incursión llegara hasta La Zenia y Punta Brava. La valerosa mesnada de murcianos la formaban caminantes de todas las villas, encomiendas, concejos y señoríos del Reino. Milicias concejiles de Cartagena, Lorca y Murcia, gentes de Mula del señorío de los Vélez, Totaneros de la Encomienda santiaguista, caballeros de la orden de San Juan en Calasparra, del Señorío de Molina,  hasta el obispo de Cartagena y el Adelantado del Reino enviaron a sus mejores caminantes. Tan sólo retuvo sus pasos unos minutos, la bella fortaleza de arena que les sorprendió en la playa de la Zenia, mucho más disuasoria, como ven en la foto, que la Torre de la Horadada.
Es ya la tercera vez este año que se internan en Alicante, desafiantes y sin sigilo alguno, estos incorregibles y porfiados subversivos del paso. Anteriormente fueron la laguna de la Mata y la hermosa sede episcopal de Orihuela quienes sufrieron su paso firme y contumaz. Nadie parece ya capaz de poner freno a tan subversivos garbeos.

miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Dónde estamos, Región de Murcia?

Hermoso pueblo murciano donde como apreciarán en dos de las fotos tiene una singular forma de entender la memoria histórica.
Contesten al reto y les ofrecemos una visita en inglés gratuita de Murcia los jueves a las 11:30 en Plaza Belluga.

domingo, 13 de octubre de 2013

Garbeos por la huerta de Murcia: la Acequia Mayor Alquibla a pedal

La huerta es un espacio único, lleno de encuentros sorpredentes, bellos parajes, original patrimonio etnográfico, histórico y natural, degradación, abandono e incuria. Esta mañana con la Asociación Murcia en bici, hemos garbeado a pedal el curso de la Alquibla, atrevesando Aljucer, Era Alta, Nonduermas, Puebla de Soto, La Raya, Rincón de Seca y vuelta a Murcia por la mota del Río. Una experiencia fantástica que encarecidamente recomendamos a nuestros amigos garbeístas, pero que siempre nos deja ese sabor agridulce. En especial cuando nos topamos de frente a tantos ejemplos de estupidez e incultura por parte de algunos y dejadez por parte de la Administración. Soterramiento de acequias que lentamente degradan el bosque de Ribera, hundimiento por puro abandono de molinos del siglo XVII, o como refleja la foto, las dos cosas a la vez: la destruccion directa del Molino de Oliver, perpetrada por la propia Junta de Hacendados, para soterrar la Acequia Mayor Alquibla a su paso por Aljucer. Y encima con dinero público. En medio de ese surreal entorno huertano encontramos en un cercado este hermoso caballo blanco junto a un marrano morenito y gruñón.

sábado, 5 de octubre de 2013

Art & History guided tours in Murcia every Thursday with murciaguides

Special two-hour historic tour in Murcia every Thursday at 11:30. You can meet us by the tourist office facing the Cathedral. 7€ p/p with optional traditional meat pie tapa degustation. No previous booking required
For further information you may call murciaguides at 659 285791, www.murciaguides.es  or email info@murcia guides.es

Visita guiada especial de dos horas en Inglés por el casco histórico de Murcia todos los jueves a las 11:30. Nos encontrará junto a la oficina de turismo de Murcia gerente a la Catedral. 7€ p/p con degustación opcional del tradicional pastel de carne. No se requiere reserva previa.
Para más información llamar a murciaguides al  659 285791, www.murciaguides.es o e-mail  a info@murciaguides.es